– Las energéticas pagan unos 1.454 millones y la banca más de 827 millones

MADRID, 25 (SERVIMEDIA)

La Agencia Tributaria ingresó un total de 2.908 millones de euros con los nuevos impuestos temporales a entidades bancarias y grandes corporaciones energéticas, que ahora PSOE y Sumar pretenden «mantener» una vez expire su periodo de aplicación en 2024.

Así lo avanzó la ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, en una entrevista en la Ser recogida por Servimedia, donde volvió a justificar la necesidad de estos gravámenes después de que el Banco Santander reportase un beneficio récord de 8.143 millones hasta septiembre, un 11% más que hace un año.

Según detallaron fuentes procedentes de Hacienda, el segundo pago de los gravámenes a la banca y a las energéticas alcanzó los 1.453 millones. De ellos, 827 millones correspondieron a las energéticas y los 626 millones restantes a la banca.

La cifra del segundo ingreso –que se realizó en septiembre– es prácticamente idéntico al del primero, cuando banca y energéticas pagaron 1.454 millones. Así las cosas, las entidades bancarias han hecho frente a más de 1.263 millones por este impuesto durante su primer año en vigor, mientras que, en el caso de las energéticas, la cifra asciende a unos 1.644 millones.

La pretensión inicial del Ejecutivo era recaudar en torno a 1.500 millones con el impuesto a la banca y hasta 2.000 millones con el de las energéticas. Los números finales se han quedado cortos con respecto al objetivo inicial, aunque Montero explicó en marzo que la pretensión final del Gobierno era ingresar 3.000 millones con ambos gravámenes para financiar algunas de las medidas sociales aprobadas hasta ahora.

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Cabe recordar que todas las entidades financieras que cerrasen 2019 con más de 800 millones de euros en su margen de intereses (intereses cobrados menos pagados) y sus comisiones netas (cobradas menos pagadas) deben pagar el 4,8% de los ingresos satisfechos por ese concepto a través del modelo 798. Entre ellas, se encuentran bancos como el Santander, CaixaBank o BBVA.

En el caso de las energéticas, tienen la obligación de pagar el nuevo tributo aquellas compañías que registrasen una cifra de negocio por encima de los 1.000 millones de euros en 2019. Ese concepto se gravará con un 1,2% y se presentará a través del modelo 796. Iberdrola, Endesa o Naturgy son algunas de las compañías que han tenido que afrontar esta obligación de pago.

BATALLA JUDICIAL

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) vigilará que estos sectores cumplan con estas nuevas obligaciones tributarias. De no hacerlo, cometerán una infracción «muy grave» que se traducirá en una multa económica del 150% sobre el importe repercutido.

No obstante, la práctica totalidad de las compañías han apostado por abonarlo, pero también por judicializar la causa. Consideran que estos nuevos tributos son «discriminatorios e injustificados» y consideran que hay «suficiente base jurídica» como para ganar en los tribunales. Sin embargo, han apostado por efectuar los pagos anticipados para cubrirse las espaldas de cara al futuro. Por el momento, la Audiencia Nacional ha rechazado tomar medidas cautelares.

Montero, por su parte, volvió a mostrarse segura de que Hacienda ganará en los tribunales y defendió que la legislación de ambos tributos parte desde «la seguridad jurídica». Así las cosas, reafirmó lo recogido en el acuerdo programático entre PSOE y Sumar, y mostró su predisposición a mantener ambos gravámenes más allá de 2024 con los «ajustes» que sea necesarios.

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