MADRID, 31 (SERVIMEDIA)

El consejero delegado de BBVA, Onur Genç, aseguró este martes que el impuesto extraordinario a la banca «no es una buena idea para España» porque hará que se reduzca la concesión de crédito y, por tanto, que caigan también las inversiones, por lo que «va a haber menos crecimiento en el futuro», al tiempo que alertó de que es una medida que crea «incertidumbre jurídica».

Así se expresó Genç durante la rueda de prensa celebrada este martes tras la publicación de los resultados del banco correspondientes a los nueve primeros meses del año. La entidad financiera logró un beneficio neto de 5.961 millones de euros hasta septiembre, un 24,3% más que en el mismo período del año anterior.

Aunque en torno a dos tercios de las ganancias las logró el banco por su negocio en México, las cifras en España muestran un repunte del beneficio del 61,8%, hasta situarse en los 2.110 millones. Este repunte se produce pese a que el banco ha abonado 215 millones por el impuesto extraordinario a la banca en España.

Precisamente, sobre este impuesto, incidió en que «no pensamos que sea bueno para España», más allá de los bancos. En este sentido, señaló que cuando las entidades tienen más capital, pueden conceder más crédito y, en consecuencia, se favorecen las inversiones y el crecimiento económico.

En concreto, aseguró que por cada euro que tiene el banco se pueden conceder 10 euros o incluso 20 en créditos. «Lo que España necesita ahora mismo es más inversión y estas medidas van a reducir esa capacidad», enfatizó el CEO de BBVA.

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INCERTIDUMBRE

Entre los argumentos esgrimidos por el CEO de BBVA contra el impuesto a la banca citó también que crea «incertidumbre jurídica» por la «sensación de que las normas cambian súbitamente». De hecho, se preguntó que «quién va a querer invertir en un entorno en el que las normas cambian constantemente». Ello, unido a la reducción del crédito y de la inversión son, a juicio de Genç, son negativos para España.

Por otro lado, destacó que durante 15 años los bancos españoles han tenido una rentabilidad por debajo del coste del capital. «Y el primer año que empiezan a tener una rentabilidad por encima del coste de capital se empieza a hablar de beneficios extraordinarios… no es justo», reprobó.

También criticó que solo se le aplica a ciertos bancos de determinado tamaño y «en España competimos con los bancos franceses, italianos, americanos y con muchísimos otros» y esos «no tienen que pagar ese impuesto». Por este motivo, insistió en que es un tributo «injusto» que perjudica la competitividad de los bancos grandes españoles.