Una pequeña piedra o un pequeño trozo de gravilla salta a nuestro parabrisas y pensamos que no ha pasado nada. Pero, en realidad, lo que no sabemos es que pueden provocar una microfisura que, con el tiempo, acabe haciéndose más grande y estropeando por completo el parabrisas, ocasionando una rotura.

Una pequeña hendidura en un cristal de este tipo puede suponer un gran problema. A veces, estos pequeños agujeros, son tan ínfimos que apenas se llegan a apreciar a simple vista. No es ni que no nos hayamos fijado, ni falta de cuidado, ni nada similar; se trata simplemente de un imprevisto… Para el que podemos estar preparados.

¿Por qué incluir el parabrisas en el seguro del coche?

El seguro coche con parabrisas no tiene por qué ser mucho más caro respecto al básico, y son varios los motivos por los que es aconsejable incorporar el seguro de lunas a las coberturas a contratar.

Seguridad ante todo

El parabrisas delantero es una de las partes fundamentales del coche, tanto en lo estructural como en lo relativo a la seguridad. En este último sentido, al sufrir un accidente, el airbag salta ejerciendo una gran fuerza sobre el parabrisas.

Si la luna delantera se encuentra en mal estado, existe riesgo de que el airbag no funcione correctamente, puesto que el parabrisas es el encargo de mantener el mismo en la posición correcta.

Pequeños golpes de piedras

Tal y como citábamos, una de las ocasiones más habituales en las que tendremos que aplicar este seguro es el momento en el que, por ejemplo, atravesamos una carretera con gravilla suelta y una pequeña piedra salta al parabrisas, ocasionando una fisura (en ocasiones imperceptible).

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Pero ojo, no todos los seguros de lunas cubren este tipo de defectos, sobre todo si se consideran desperfectos propios del uso, y no un incidente fuera lo común.

Debemos asegurarnos, valga la redundancia, de que realmente obtendremos las coberturas que buscamos, ya que en muchas ocasiones una pequeña diferencia de matiz puede conllevar que nos encontremos con una negativa, por parte del asegurador.

Robos y otros incidentes

Por si no es poco que nos roben dentro del coche, imagina además tener que pagar el cristal que nos han roto para poder acceder al mismo… O llegar a primera hora al coche y ver que alguien, a altas horas de la madrugada, ha golpeado nuestro parabrisas y está completamente destrozado.

Al menos en estos casos, de haber incluido las lunas en el seguro, a nivel económico nos dolería un poco menos…

Si finalmente nos decidimos a incluir el parabrisas en las coberturas del seguro del coche, debemos saber las condiciones exactas de lo que estamos contratando, para no llevarnos una sorpresa posteriormente.

Así como hay algunos elementos que habitualmente no se incluyen en lo asegurado, como son los retrovisores, otras cosas como el techo solar o los citados impactos de pequeñas piedras en el parabrisas, pueden entrar o no entrar dentro de lo contratado dependiendo de la compañía y los términos y condiciones del seguro.