-Podría aumentar la presión migratoria por la situación en Marruecos y Argelia

MADRID, 24 (SERVIMEDIA)

El Club de Exportadores e Inversores Españoles expresó este martes su temor por el deterioro financiero «aún más severo» que pueden afrontar varios países emergentes este año, entre los que se encuentran Argelia y Marruecos, hasta llegar «al borde de la quiebra», debido a que se enfrentan este año a vencimientos de deuda que tendrán que refinanciar a tipos «muy superiores», lo que podría impactar en España.

Así lo indicó en la última nota técnica elaborada por el Comité de Reflexión sobre Internacionalización, titulada ‘Un análisis del riesgo de crisis de deuda pública y cambiaria en las economías emergentes en 2023’, elaborada por Ángel Rodríguez García-Brazales.

En el informe se señala que el endurecimiento de la política monetaria «puede provocar una crisis de deuda pública o financiera en economías fuertemente endeudadas». Si los bancos centrales siguen subiendo los tipos de interés, ya sea para contener la inflación o evitar una «depreciación desordenada de sus divisas», el servicio de la deuda, que incluye el pago de intereses, «aumentará».

«Esto puede agravar los temores de los inversores y provocar ventas masivas de sus posiciones en deuda pública del país, lo que pondría a los estados al borde de la quiebra», explica el informe.

El análisis considera que, si bien una desestabilización de economías emergentes como Egipto, México o Colombia tendría un «escaso impacto» en la exportación española, pues únicamente representan el 0,5%, el 1,38% y el 0,33% de nuestras ventas al exterior, la situación sería diferente «desde el punto de vista de la inversión extranjera directa de España en el exterior».

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Así, se señala que dos economías emergentes como México o Brasil representan entre ambas más del 15% del total de inversión extranjera directa de España en el exterior, por lo que «ante el riesgo de un evento negativo de deuda la valoración de los activos invertidos en estos países puede sufrir una notable corrección a la baja si se produce una depreciación de su tipo de cambio».

No obstante, se advierte que son Marruecos y Argelia los países en los que un evento de deuda negativo podría tener un impacto mayor en España y por extensión en Europa, sobre todo por las implicaciones geopolíticas.

El informe subraya que Marruecos afronta vencimientos de deuda en 2023 equivalentes a más del 10% de su PIB y Argelia de más del 6% y la combinación de depreciación de sus divisas, altos precios de los alimentos y deterioro de las cuentas públicas en Marruecos y Argelia puede tener «importantes repercusiones geopolíticas en la región e incluso internas dentro de la UE».

Apunta que la presión migratoria «podría aumentar en el Mediterráneo hasta niveles críticos, que implicarían un serio conflicto diplomático entre el Magreb y la UE, con epicentro en España».

APOYO INTERNACIONAL

Ante esta situación, el Club de Exportadores recomienda prestar apoyo internacional para lograr estabilizar las economías de estos países, pero observan una actitud «extremadamente parca por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI) en las cuantías de los programas de ayuda», con el riesgo de que estos países pidan financiación adicional a China.

Además, reclaman «una acción decidida de la diplomacia económica española para favorecer que el FMI y dichos países alcancen acuerdos que sean económica y políticamente viables para estabilizar a corto y medio plazo las economías de los mismos».

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Por último, aconseja a las empresas exportadoras e inversoras españolas que estén «especialmente vigilantes» en sus operaciones de estos países ya que una situación de estas características «puede significar que el valor en euros de las inversiones directas que hayan realizado allí disminuya considerablemente» y también puede afectar «a sus exportaciones en la medida en que una devaluación de sus divisas puede elevar el precio, en moneda local, de los bienes y servicios exportados, y que, por tanto, que pierdan cuota de mercado local».