MADRID, 07 (SERVIMEDIA)

El Banco de España calcula que el aumento de las cotizaciones sociales aprobado este año en la segunda parte de la reforma de pensiones tendrá un impacto recaudatorio entre el 0,23% del PIB en este año y el 0,92% en 2050.

Así se desprende de un análisis realizado por el organismo sobre la incidencia del incremento de las cotizaciones sociales aprobado en 2023 en la segunda parte de la reforma de pensiones y publicado este miércoles.

En concreto, el Banco de España analiza el refuerzo del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) aprobado en este año y que incrementa las cotizaciones sociales de todos los trabajadores en 0,6 puntos porcentuales en 2023 y 0,1 puntos cada año hasta llegar a 1,2 puntos en 2029, permaneciendo constante hasta 2050.

También estudia el aumento de la base máxima de cotización conforme a los precios, al que se añaden 1,2 puntos adicionales entre 2024 y 2050. «Asumiendo una inflación del 2% en este período, el aumento real de la base máxima de cotización llegaría al 8,5% en 2030, al 22% en 2040 y al 37,1% en 2050», según el estudio.

Asimismo, hace cálculos con la cotización adicional que se ha establecido a partir de 2025 para gravar la cuantía de los salarios que exceda de la base máxima de cotización. Los tipos a aplicar variarían entre el 0,92% y el 1,17% en 2025 y aumentarán año a año hasta llegar a un mínimo del 5,5% y un tipo máximo del 7% en el año 2045. El tipo mínimo se corresponde con los salarios que se encuentran entre la base máxima y un 10% adicional de esta, mientras que el tipo máximo se aplicará a las retribuciones que superen en un 50% la base máxima.

Quizás también te interese:  Jorge Delclaux renuncia como independiente de Unicaja y el banco nombra a Miguel González vicepresidente del consejo

El impacto recaudatorio de estas tres medidas sería del 0,23% del PIB en este año, subiría al 0,62% en 2030 y llegaría al 0,92% en 2050. El Banco de España destaca que la estimación para 2050 coincide con la de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef) y Fedea, mientras que «sería algo inferior a los cálculos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, que eleva el impacto de los cambios normativos al 1,1% del PIB». No obstante, puntualiza que esa recaudación podría ser menor «si los mayores costes labores afectan negativamente a la competitividad, los salarios o el empleo».

En ese sentido, el organismo resalta la «gran incertidumbre» existente sobre el efecto preciso de los cambios normativos analizados debido a que el horizonte temporal es muy amplio, «por lo que la materialización de cambios en el mercado de trabajo y la propia reacción de los agentes obligarán a reevaluar su alcance en el futuro».

El Banco de España también explica la heterogeneidad de la base máxima de cotización entre trabajadores y empresas. En base a los datos de la Muestra Continua de Vidas Laborales de 2021, aproximadamente 1,3 millones de personas cotizaban por el máximo legal, lo que supone el 6,8% del total de los afiliados a la Seguridad Social. La base de cotización máxima sería más prevalente en los hombres que en las mujeres (8,2% frente a 5,1%) y en las personas en edades medianas, y en las empresas con más de 500 empleados (13,8%). Estos trabajadores se encuadran principalmente en los servicios financieros (54,4%) y la consultoría (20,2%).

TIPOS EFECTIVOS DE COTIZACIÓN

Quizás también te interese:  Economía de la Biotecnología Alimentaria: Innovaciones y Desafíos

Además, realiza una simulación para calcular el aumento de los tipos efectivos de cotización en 2025 y 2050 con respecto a 2022 teniendo en cuenta las subidas de cuotas sociales aprobadas. Los resultados muestran que el aumento del tipo efectivo variará entre 0,8 y 1,6 puntos en 2025 y entre 1,2 y 11,3 puntos en 2050. El tipo de cotización efectivo antes de 2023 oscilaría entre el 10,2% para los salarios de 200.000 euros y el 37,75% para los salarios por debajo de la base de cotización máxima.

Los aumentos más elevados del tipo efectivo se concentrarían en la parte alta de la distribución de la renta. En particular, los salarios brutos en torno a 60.000 euros aumentarían sus cuotas sociales en una proporción mayor bajo el esquema de cotizaciones establecido en 2025, mientras que las remuneraciones en torno a 80.000 euros incrementarían en mayor medida sus cuotas, como porcentaje de la retribución, bajo el diseño para 2050.

En los casos en que el salario permanezca por debajo de la base máxima, el tipo efectivo se terminaría estabilizando en un valor constante. Por ejemplo, la base de cotización máxima, que asciende a 53.946 euros en 2023, superaría en 2033 los 60.000 euros en términos reales, de manera que a partir de ese año los salarios de 60.000 euros, que hasta entonces habrían experimentado subidas en el tipo efectivo por el aumento paulatino de la base máxima, verían interrumpirse dichas subidas al caer por debajo de ésta.

El Banco de España recuerda que se ha introducido una cláusula que podría llevar a una elevación del MEI a partir del año 2026, en la medida en que el gasto en pensiones promedio proyectado se desvíe de un valor de referencia y no se aprueben medidas adicionales de contención del gasto o de crecimiento de los ingresos. En tales circunstancias, el incremento de los tipos de cotización efectivos sería mayor en los tramos salariales por debajo de la base máxima de cotización.

Quizás también te interese:  Perspectivas Económicas 2023: Futuro del Sector de la Construcción en un Entorno Global en Evolución