MADRID, 25 (SERVIMEDIA)

El Banco de España constata que la evolución de la inflación general «no es muy diferente de la del promedio histórico en las economías avanzadas», pero en el periodo más reciente el ritmo «parece haber sido algo más rápido».

Así lo pone de manifiesto el organismo en un artículo publicado este lunes en el que analiza la evolución de este indicador en las economías avanzadas y en el que concluye que existe una diferencia «sustancial» en el valor promedio de la inflación, de manera que en el episodio más reciente, después de la pandemia, los niveles son «más elevados que los registrados en las décadas más recientes».

Asimismo, en el artículo se pone de manifiesto que durante el actual proceso inflacionista, la inflación subyacente ha registrado incrementos similares a los del pasado, partiendo de niveles más reducidos. Sin embargo, hay un «desfase» entre el máximo de la inflación general y el de la inflación subyacente del entorno de seis meses en el episodio pospandemia, a diferencia de lo observado en el pasado, cuando el pico de la inflación subyacente fue contemporáneo del máximo de la inflación general. No obstante, cabe mencionar que el descenso de la inflación subyacente en el episodio actual «aún no ha comenzado en algunas economías», según refleja.

Dado que el aumento de la inflación y su posterior descenso en el periodo pospandemia han venido determinados, en gran medida, por los precios de la energía, el Banco de España ha hecho una comparativa con procesos inflacionistas derivados de ‘shocks’ energéticos y concluye que los incrementos son similares al pasado. Mientras, la fase desinflacionista del episodio actual «estaría avanzando a un ritmo similar al de anteriores episodios inflacionistas vinculados a ‘shocks’ energéticos», debido a la evolución de los componentes más volátiles que no están incluidos en la inflación subyacente.

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Además, concluye que la inflación subyacente presenta una «mayor persistencia» en el episodio pospandemia, habiéndose reducido solo ligeramente desde su valor máximo y respecto al momento en que la inflación general alcanzó su pico (unos seis meses antes).

En conjunto, «estos resultados indican que el proceso inflacionista pospandemia no presenta, en general, unas características muy distintas de las correspondientes a anteriores episodios históricos, especialmente de los desencadenados por incrementos de precios energéticos». Sin embargo, añade que la dinámica de la inflación subyacente sí presenta diferencias, sobre todo en los ritmos de ascenso y descenso, «que estarían siendo más lentos en el actual proceso pospandemia».

Los motivos de esta evolución son aún objeto de debate, si bien es posible que guarden relación con algunas características «idiosincrásicas» del período pospandemia. Por un lado, están las disrupciones en las cadenas de suministro global que originaron las diferentes olas de la epidemia y el tensionamiento en el mercado laboral en varios países, con tasas de paro muy reducidas. Por otro, se encuentran la fuerte demanda de servicios y la recuperación de los márgenes empresariales.

Finalmente, el aumento del precio de las materias primas alimenticias constituye un elemento añadido diferencial del proceso inflacionista reciente respecto a anteriores ‘shocks’ energéticos, y está contribuyendo a mantener elevado el aumento de precios en algunos componentes de la inflación subyacente.