España, del trabajador incansable al vago redomado con parada en el moroso

Grosso modo, existen en la sociedad dos clases de personas, aquellas que se esfuerzan día a día por mejorar y alcanzar sus metas realizando para ello, en ocasiones, grandes esfuerzos. Y aquellas otras a las que les basta con lo que tienen, con lo que les ha tocado, aquellos que no se han tenido que sacrificar nunca, entre otras cosas, porque no están dispuestos a ello, y que se conforman con unos mínimos ingresos que serían mayores si estuvieran dispuestos a ir a trabajar, algo a lo que muchos se niegan pues no ven lógico tener que trabajar casi todos los días por una diferencia monetaria ridícula. Así es España, un país en el que muchos prefieren seguir sentados cómodamente en su sillón recibiendo una paga que ronda de media los 400€, que ir a trabajar media jornada por 600€. Y mientras unos sudan la gota gorda para obtener unos beneficios que para nada se corresponden con el gran esfuerzo realizado y la enorme cantidad de horas dedicadas, los otros disfrutan de unas vacaciones permanentes gracias al trabajo de los primeros. Evidentemente, en todo hay matices, y no todo en el país son trabajadores incansables y vagos redomados. No obstante, y como indican desde El domador del moroso, “además de los dos grupos anteriores debe destacarse también a otro grupo, el de los morosos, caracterizados por requerir servicios o bienes a empresarios y emprendedores, que luego no abonan, causando pérdidas y problemas que en ocasiones son difíciles de cuantificar y de solucionar”.

Cierto, los morosos han existido y existirán siempre, personas o entidades que requieren bienes o servicios que no tienen pensado abonar, causando un enorme quebradero de cabeza a empresarios y emprendedores no acostumbrados a lidiar con ellos. Afortunadamente, “existen desde ya hace bastante tiempo empresas que ofrecen, a aquellos que lo sufren, servicios de cobro de morosos, requerimiento judicial y requerimiento de pago extrajudicial” comentan desde El domador del moroso. Y es que, lidiar con aquellos que tienen por costumbre aprovecharse del trabajo de los demás no es fácil, haciéndose necesario contar con un servicio de profesionales.

La principal ventaja para empresarios y emprendedores es que de esta forma se evita la sobrecarga mental y la pérdida de un preciado tiempo. Al igual que no es sencillo lidiar con un cliente insatisfecho, tampoco lo es lidiar con un moroso, presentarse ante uno de ellos requiriéndole un pago es algo para lo que no todo el mundo es apto. Pero, además, el tiempo que muchos invertirían en realizar este requerimiento no haría sino incrementar las pérdidas, pues ni cobraría la deuda, ni generaría nuevos ingresos. Las empresas que ofrecen servicios de cobro de morosos se convierten de esta forma en grandes aliadas.

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