La gestión de propiedades no es una disciplina sin cambios y que se repite año tras año. Todo lo contrario. Los administradores de fincas deben mantenerse actualizados con las últimas tendencias para seguir siendo competitivos y garantizar el mejor cumplimiento legislativo de las comunidades que gestionan.

Regulaciones y precios: los mayores quebraderos de cabeza

El sector y la profesión de administración de propiedades para vecinos o particulares está fuertemente regulada y la nueva legislación puede tener un impacto significativo en la forma en la que es necesario planificar una gestión efectiva. 

Una de las leyes más importantes que se espera que afecte en 2024 al sector inmobiliario es la Ley de Vivienda en Alquiler. Se espera que esta Ley introduzca cambios en las prácticas y procedimientos de administración de propiedades, incluido el requisito de que los administradores de propiedades se registren en el Tribunal de Vivienda en Alquiler. 

“La ley también tiene como objetivo abordar la cuestión de las prácticas de alquiler desleales, como el cobro de tarifas y depósitos exorbitantes por parte de los propietarios. Se espera que la norma tenga un impacto positivo en la industria al promover la transparencia y la equidad. Sin embargo, deberemos adoptar los cambios en las prácticas y procedimientos para seguir cumpliendo con la ley y definir su efectividad en campos como la escasez de viviendas asequibles y las altas tasas de desocupación en algunas áreas” explican desde AGG Administración.

El precio de los servicios que necesitan contratar para sus clientes desde las administraciones ha aumentado constantemente a lo largo de los años y se espera que esta tendencia continúe en 2024. 

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Mano de obra con tarifas más altas ya que cada vez hay menos profesionales en algunos sectores, tiempos de espera para ejecuciones de obras mayores, la creciente demanda de nuevos servicios que administrar, por ejemplo, en el campo de la energía y la necesidad de que los administradores de propiedades inviertan en tecnología para seguir siendo competitivos son algunos de los nuevos retos de 2024. 

Los administradores pueden tener dificultades para mantener la rentabilidad de sus servicios y cumplir los presupuestos aprobados en juntas, mientras que los propietarios pueden tener dificultades para afrontar los mayores costos en caso de necesidad de ajuste presupuestario. Para gestionar todo este cambio de mercado, se plantean siempre medidas de ahorro de costos, como la subcontratación de funciones no esenciales o la inversión en tecnología para optimizar las operaciones.