La Comisión Europea destacó este miércoles que está preparando un nuevo instrumento legislativo para prohibir de manera efectiva la entrada en el mercado de la UE de productos elaborados mediante trabajo forzoso.

En concreto, este instrumento abarcará los bienes producidos dentro y fuera de la UE, y combinará una prohibición con un marco sólido de garantía del cumplimiento. La Comisión explica también que se basará en normas internacionales y complementará las iniciativas horizontales y sectoriales existentes de la UE, en particular las obligaciones en materia de diligencia debida y transparencia.

Como parte de su Paquete por una economía justa y sostenible, la Comisión también presenta hoy una propuesta de Directiva sobre la diligencia debida de las empresas en materia de sostenibilidad. “La propuesta tiene por objeto fomentar un comportamiento empresarial sostenible y responsable a lo largo de las cadenas de valor mundiales”, indica la Comisión.

Por otro lado, el Ejecutivo comunitario hizo pública también este miércoles una Comunicación sobre el trabajo digno en todo el mundo, que reafirma el “compromiso de la UE de defender el trabajo digno tanto a nivel interno como en el resto del mundo”.

La Comunicación establece las políticas que está poniendo en marcha la UE para luchar contra el trabajo forzoso fuera de su territorio. Destaca en este punto la Directiva presentada hoy y las políticas de una contratación pública “socialmente sostenible”.

La Comunicación pone en valor también el impulso de normas internacionales mediante relaciones bilaterales, con el fin de reforzar los derechos de los trabajadores. Igualmente, señala el apoyo de la UE a los interlocutores sociales para garantizar el respeto de los derechos laborales en las cadenas de suministro.

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La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, declaró que Europa está enviando una “clara señal de que nunca se pueden hacer negocios a expensas de la dignidad y la libertad” de las personas. “No queremos que los productos fruto del trabajo forzoso acaben en los estantes de nuestras tiendas en Europa. Por eso estamos trabajando para prohibir estos productos”, añadió.

El vicepresidente ejecutivo para una Economía al Servicio de las Personas, Valdis Dombrovskis, comentó que “la economía de la UE está conectada con millones de trabajadores del mundo entero a través de cadenas de suministro mundiales. El trabajo digno redunda en interés de los trabajadores, las empresas y los consumidores de todo el planeta. Todos ellos tienen derecho a unas condiciones justas y adecuadas”.

“No hay lugar para rebajar las normas laborales básicas como medio para obtener una ventaja competitiva. Seguiremos promoviendo unas normas laborales dignas en todo el mundo, asegurándonos de que el diálogo social desempeñe un papel clave a la par que trabajamos por una recuperación equitativa y fuerte”, apuntó.

(SERVIMEDIA)