Un paso más en la protección del medioambiente gracias a las geomembranas

La conciencia ambiental está cambiando muchas de las herramientas y formas de entender los procesos industriales, pero también se necesitan de innovaciones que permitan ser capaces de mejorar algunos procesos ya instaurados no solo en las fábricas sino en la vida.

Actualmente, se hace necesaria una mayor protección del medioambiente que sea capaz de garantizar unas condiciones ambientales óptimas y saludables en un futuro próximo y también a largo plazo.

La protección medioambiental pasa por cuidar los procesos y proporcionar los mejores materiales destinados a la contención segura de los vertidos que se realicen, tanto en vertederos de residuos urbanos como industriales o peligrosos. Los suelos donde se depositan los vertidos deben estar dotados de la protección máxima que la industria sea capaz de proporcionar.

El riguroso control de los vertidos es lo que evita posibles filtraciones al subsuelo, lo que no solo minimiza el riesgo medioambiental, sino que garantiza la protección de la tierra de cultivo y de las aguas subterráneas de posibles contaminantes que de otro modo pudieran expandirse con rapidez.

En este sentido, no son pocos los titulares que hablan de vertidos de sustancias tóxicas que han perjudicado zonas de tierra y que podrían haberse evitado con un uso responsable de barreras como las geomembranas.

Atarfil, empresa fabricante multinacional de geomembranas plásticas de altas prestaciones, destinadas en su mayoría a aplicaciones de contención segura, propone como alternativa para paliar cualquier tipo de vertido sus geomembranas HDPE para dar solución y garantías a proyectos donde la contención segura es fundamental.

¿Por qué es tan importante el papel de las geomembranas?

Las geomembranas son un tipo de lámina sintética que protege suelos y terrenos de sustancias y vertidos altamente contaminantes. Previamente a su colocación, habrá que hacer un estudio para determinar cuál será el tipo de geomembrana más indicado para cada caso ya que, como también comentan desde la empresa Atarfil, “una vez colocada, cualquier error que se haya cometido al seleccionarla, no permite volver a la situación de origen. Basta pensar en que sobre la geomembrana habrá toneladas de residuos. Cualquier filtración en el suelo ya habrá afectado el terreno y será difícil de solucionar”.

“Es esencial escoger una geomembrana adecuada a la aplicación de que se trate y siempre contar con los mejores materiales disponibles en el mercado, que cuente con las más altas prestaciones, ya que una vez realizada la instalación del sistema de contención segura, no hay vuelta atrás. Si no se ha escogido el producto adecuado y la instalación se ha realizado de la manera correcta, cualquier mínima filtración hará daños irreparables y altamente perjudiciales para el medio ambiente.

Actualmente, la geomembrana HDPE (Polietileno de alta densidad) y la geomembrana LLDPE (Polietileno lineal de baja densidad) son dos de las opciones más extendidas por su versatilidad.

Mientras que la HDPE destaca por la duración y resistencia en su calidad para contener residuos tóxicos sólidos o líquidos, en el caso de la LLDPE se destaca su flexibilidad, lo que la hace perfecta para aplicaciones donde se requiera una mayor adaptación al terreno, como en determinados casos de almacenamiento de agua o en el sellado de vertederos.

Sin duda, es el momento de dar un paso al frente y apostar por la calidad, la prevención y las buenas prácticas, ya que esto marcará la diferencia en la herencia a próximas generaciones.

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