La trazabilidad, uno de los retos futuros

Sistemas GPS, navegación de los dispositivos móviles, códigos de seguimiento en los envíos. Está claro que cada vez son más los sectores que apuestan por dar seguimiento a sus productos y por incluir en ellos códigos QR que aporten incluso más datos al cliente gracias a la conectividad con landing pages.

El plástico, por su dureza, versatilidad y durabilidad ha sido uno de los grandes aliados para los objetos cotidianos. Basta echar un vistazo a la cocina para ver cómo los mandos de horno o vitrocerámica son de plástico, con sus marcas hechas en láser, pero también basta echar un vistazo a cualquier canalización, remate de aparatos e incluso a los propios aparatos como móviles, laptops o incluso ratones llevan la seña de marca o instrucciones e identificaciones en su anatomía.

Como se puede ver en webs como www.lasitlaser.es/marcado-laser-plastico/, las posibilidades que ofrece el marcado en láser plástico son muchas.

De hecho, dependiendo del material sobre el que se pretenda dejar la imprenta laser, hay distintas fórmulas para realizarlo garantizando la calidad final del producto. Porque es necesario apostar por aquella forma que dure en el tiempo sin devaluar la calidad del producto que lleva la marca.

Puede que una de las más habituales sea la carbonización. “La carbonización mediante láser produce siempre un oscurecimiento del material sometido a marcado. Durante este procedimiento las uniones del plástico se parten y el carbono contenido en ellas se libera. La decoloración que resulta de ello oscila entre lo gris, el gris azulado y el negro. Se aplica aplicada a plásticos claros y materiales orgánicos (papeles, embalajes, maderas y cuero), en los que el efecto cromático pasa de claro a oscuro” comentan desde la web a la que previamente se hacía referencia.

PEro no es la única forma de marcar el plástico, procesos como el viraje, donde los plásticos absorven la luz del láser o el desespumado son otros de los habituales en este sector, eligiendo cada uno cuando la ocasión, el diseño y la necesidad de trazabilidad lo requiere.

La trazabilidad en el proceso de fabricación y hasta su deshecho en contenedores puede ser crucial para comprender la vida y el uso de ciertos productos, hasta el punto de llegar incluso a cambiar alguna cadena de producción y distribución si fuera necesario para optimizar los procesos desde que se diseña hasta que llega al consumidor final.

Conseguir dar seguimiento a cada producto puede ser de gran interés de cara a la gestión de plásticos y a poner en relieve la necesidad de identificar los tiempos útiles de ciertos productos que podrían poner (como en caso de tuberías por ejemplo) en peligro instalaciones si están pasados de tiempo o se someten a condiciones que puedan deteriorarles.

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